En la Escuela de Vela Azul del Club Náutico Alicante Costa Blanca el mar no es solo el lugar donde practicamos deporte. Es, sobre todo, un espacio donde educamos en respeto, responsabilidad y sostenibilidad.
Cada salida al agua es una oportunidad para que nuestro alumnado entienda que navegar implica convivir con un entorno natural que debemos proteger.
Por eso, en nuestra escuela aplicamos un Código de Conducta ambiental que forma parte real de la actividad diaria. No son normas teóricas, sino comportamientos que el alumnado aprende y pone en práctica desde el primer día: navegar sin dejar huella, reutilizar materiales, separar residuos en nuestro punto limpio y retirar basuras flotantes que encontramos durante las sesiones.
Además, enseñamos a nuestros alumnos cómo actuar si se encuentran fauna marina como tortugas, medusas o cetáceos. Saber mantener la distancia, no interferir y avisar al 112 en caso de encontrar un animal herido forma parte de su aprendizaje náutico.
También cuidamos lo que ocurre fuera del agua. Utilizamos productos biodegradables, fomentamos el uso de proveedores locales y recordamos siempre que el mar empieza en tierra: no nos llevamos arena, piedras ni restos naturales.
De esta manera, nuestros alumnos no solo aprenden a navegar. Aprenden a ser navegantes responsables, conscientes del impacto que sus acciones tienen en el entorno.
Porque para nosotros, formar deportistas es también formar personas comprometidas con el mar.

